A veces la vida es puede ver como una cueva oscura en la que debes seguir caminando para poder llegar a un «mejor lugar». De algún modo, el nihismo, al ser la propuesta sobre la mesa que propone formarnos de valores lo más propios posibles, implica en cierta medida no formar parte del grupo, es decir, implica soledad. Una soledad que agudiza cada sentimiento interno enseñandonos a escucharnos, desde el palpitar propio hasta cada pensamiento convirtiendo todo al final en algo mejor.
Mi idea de un nihilista negativo seria aquel que se queda sentado en dicha soledad mientras que el nihilista positivo es aquel que se atreve a moverse.
Cuando uno llega a aquella sección de la cueva donde se encuentra agusto, feliz, no tienen motivo para moverse de aquel lugar, vive a gusto con cada valor convenido.
Puede que llegue un día donde aquel sitio ya no sea del todo conveniente y sea momento de convertirse de nuevo al nihilismo para encontrar un lugar con un sentido nuevo.
Este ciclo se vive de hecho se crea lo que se crea, regularmente las ideas se renuevan y revitalizan, sin embargo las ideas del nihilista, en mi opinión, son necesariamente revolucionarias, mientras que de otra forma se trata de simples reformas ya que las ideas de raíz, aquellas ideas pilares, jamas se pondrán en duda.
¿Será la ciencia una forma de nihilismo? ¿Será esto nihismo? ¿tendrá real sentido está etiqueta? Quizá sólo sea una etiqueta utilizada para denotar aquella capacidad de perder la fe sin derrumbarse.