Mi sur es tu norte

Una compañera de vida, de aquellas pocas estrellas que aún es posible ver cuando se vive en ciudad, me preguntaba en algún momento sobre el norte, ¿quién decidió que debía estar arriba?

Hay verdades que se hacen tales de tanto ser repetidas, son convenios que se viven tan rutinarios que se pierde su naturaleza y se hace imposible imaginarse un mundo donde las cosas no funcionen sin ellos, ¿Cómo podría ser diferente algo que se repite con tanta necedad?

¿Cómo podría ser distinto? el norte evidentemente está arriba, donde van las cosas importantes y supremas; es tan claro como que el blanco es luz y bienestar mientras lo negro es malo y nefasto, tan evidente como la velocidad de la luz y tan cierto como que cada que cierro los ojos todo aquello que formaba mi entorno sigue ahí.

Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:NASA_Earth_America_2002.jpg

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