No soy exactamente conciente del cómo y para qué es que me hago a la tarea de relatarles esta historia humana. Pero ya me encuentro aquí y es asi como pretendo empezar este relato:
Infeliz, triste, vaya ¿Cuál será la manera definitiva de poder decirlo? Aquel día me encontraba completamente destruido. Y sé que hay más oportunidades en la vida y que el dolor de hoy no impedirá que mañana alguna sonrisa se vierta en mi rostro contribuyendo a la sana disolución de mi aspera tristeza. Pero hoy sí que duele cuando cada pensamiento lia al siguiente lleno de pesar también.
Mis anhelos poco le daban sabor a mi vida y los logros ya no los sentia representativos, suelo olvidar mi pasado y de ese estado disoluto de malestar tenia la causa perdida en mi memoria. Nada sabia de en que momento me habia empezado a sentir mal.
Sin embargo una vez muerto la perspectiva cambia demasiado y puedo claramente ver cada suceso de mi vida, pensar es un hilo infinito, un todo, no hay tiempo en mi pensamiento y por ello soy, reitero, un todo.
Comprendía la noche que mori que la vida estaba llena de emociones como las que en ese instante experimentaba pero habia un algo rondando en mi cabeza y carcomiendo poco a poco mi razonamiento de modo que me decidí a partir, dar una vuelta, despejar mi mente. Quizá de algún suceso de la vida de alguien más donde yo hiciera papel de observador me ayudará a recobrar el sentido de mi propia vida, ¿Quién sabe? Quizá sería una vuelta que retroalimentara el sinsentido al denotar que poco hacia de mi vida y ahora menos tomando en cuenta que aquella vuelta poco me ayudaría a adelantar mis obligaciones que me acercarían a mi supuesta superación personal.
Fue entonces cuando ocurrió, aquel sujeto nervioso se estremeció contra mi pidiendo algunas monedas cuando de pronto saco el arma blanca amenazando y yo apenas entrando en razón que aquello era un asalto cuando senti la humedad del piso en mi espalda y aún conciente mi boca emitiendo lentamente mi más sincero gracias. Gracias por darle fin a esto.
El hostil corrio con lagrimas en los ojos, no sabia que hacer asi que corrio hasta casi desvanecerse. Antes de oprimir su arma contra mi el no pensaba claramente, queria demostrarse que no era tan debil como es que su padre le repetia de chico. El necesitaba ese dinero y debia arrebatarselo al mundo, después de todo mundo tenia la culpa, usandome como medio para ello. Al caer mi cuerpo le paso por su cabeza un momento de su infancia y hecho a correr. Pensó: no hay vuelta atras hoy he demostrado que si soy capaz. Así, inmerso en sus pensamientos es que hecho a correr no sin antes decirme: detente.
Él no escucho mi agradecimiento y yo no detuve mi encaminada muerte, él fue la salida aparente de mi manera cansada de vivir y yo su salida, también aparente, de un modo inconsciente de seguir viviendo.
Ahora contado el relato podre estar en paz un tiempo más enfocado a mi vida considerada real, una donde la muerte no es producto de mi imaginación sino un cambio radical de mi situacion conciente, donde mi cuerpo se hace inerte a mi voluntad. Les dejo en sus manos de su mente lectora para que también puedan regresar a sus vidas habituales. Ciao.