Sueño 2

Y entonces mire tus ojos y pensé:

¿Fue de ella de quién me enamoré?

Y recordé el amor, lo sentí en el pecho,

lo sentí tan genuino, recordé y sentí.

Te sonreí y me senreíste, ¿habrás adivinado lo que sentía?

Tu me miraste y parpadeabas tantas veces… tus ojos y tú sonrisa… yo sentí más fuerte el tambor del pecho.

Me pare y camine, me seguiste, termino.

«Que buen sueño».

Vi tu rostro tan alegre, me mirabas cómo aquellos años

donde tus piernas temblaban al insinuarse un abrazo.

Yo vi tu rostro, tú tan hermosa.

Pude amarte una vez más, ese segundo eterno me basta, aunque sea en recuerdo, aunque sea en sueños, te amo.

Quisiera soñarte una, no, mil veces más.

«Soñare sin buscarte pero soñare para encontrarte».

A veces serás tú, a veces serás orquídea, otras luz de luna donde cada haz será un cabello tuyo, me pintarás mi ser de plata para pasar a contemplarte ahora como mar, contemplarte un segundo más, contemplar el segundo, el instante.

Soñarte tan dulcemente como alguna vez te escribí, ¿recuerdas? somos el recuerdo de algún poema extraviado cuyas cenizas no surgirán en este plano sino en un plano onírico.

Soñarnos acompañados de aquel tango que bailamos, tomados de la mano, soñarnos como noche, es muy bello soñarte.

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