En el plano de coordenadas vagabundo,
Un punto en rumbo, en dirección al mundo.
Movimiento en el eje X y eje Y, constante,
Hacia el círculo, aparente punto insignificante.
A lo lejos, el círculo se oculta, engañador,
Un punto más, su figura es apenas un rumor.
Pero a medida que se aproxima, revela su esencia,
Una línea infinita, en danza en su presencia.
El círculo, antes punto, se expande sin fin,
Rodeado de puntos que se pierden en confín.
Mi punto errante, a su núcleo se acerca,
Y en su centro, un abismo negro le rodea.
Los puntos convergen, el punto se sumerge,
En la negrura profunda, el vacío le urge.
Rodeado de oscuridad, sin límites aparentes,
Un punto, en un centro, en un mundo ausente.
El círculo, una ilusión, engañando a la mirada,
Una línea infinita, su naturaleza desvelada.
Y en el corazón del círculo, la nada prevalece,
Mi punto se pierde, en la negrura desaparece.
En el plano de coordenadas, el viaje concluye,
El punto en el centro, rodeado por la noche.
Un juego matemático, un encuentro desafiante,
Donde un aparente punto se contiene en abismo constante.