Y es que el amor no es siempre de dos
No siempre viene en pares
Algunos lo encontramos como la suma
De distintos días, distintas personas y
momentos, como la suma de muchos
recuerdos en uno solo o un solo recuerdo
dividido en sus emociones para, de algún modo,
tomar primero el final, luego lo de en medio,
borrar el principio para experimentarlo en todas sus
conjugaciones.
Para algunos el amor es saltar al abismo
para ver de cerca aquella fija luz que, una vez alcanzada,
veras por un instante para luego seguir cayendo
mientras repasas en la memoria aquel momento
de luz.
Para otros el amor es arrancar la luz
y arrastrarla hacia el vacío consigo mismo,
para después decidir si es mejor
caer ambos por separado o seguir pretendiendo
que hay un sentido en decidir si conviene caer ambos
en la misma dirección.
Algunos otros más ven al amor como aquella
luz que se ve ahí, fija, pero que
conviene jamas lanzarse,
basta con saber que esta ahí.
Pero hay quienes no ven la luz, ni
se lanzan y quienes sin ver la luz se lanzan.