Unas sombras persiguen mi silueta,
bajo la luna rota, su luz inquieta.
Sus destellos se esconden, velos de incertidumbre,
mientras mi corazón se llena de pesadumbre.
—
En el cielo nocturno, su brillo se desvanece,
un halo de tristeza en mi alma crece.
La luna rota, testigo de desvelos,
refleja el dolor que guardan mis anhelos.
—
En cada grieta, un sueño desvanecido,
historias de amores rotos, olvidos y compartidos.
El pasado se refleja en su superficie,
un refugio de nostalgias donde su alma endurece.
—
Mas a pesar de su aspecto fragmentado,
la luna aún irradia un resplandor amado.
Es en su imperfección que encuentra su belleza,
un recordatorio de que el amor no cesa.
—
La luna rota nos enseña a renacer,
a encontrar luz en la oscuridad, volver a creer.
En cada noche, sus trozos se reúnen,
sanando heridas, dejando trozos que conmueven.
—
Unas sombras persiguen mi silueta,
bajo la luna rota, mi alma inquieta.
Pero en su resplandor encuentro esperanza,
que aunque esté quebrada, la luna aún avanza.